20 Ago

Responsabilidad de los técnicos redactores de ITE

Category: Asesoramiento
Written by Super User
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Tras los recientes derrumbes de edificios de viviendas producidos este verano en Madrid se reabre el debate sobre la responsabilidad de los técnicos. Recordemos que el pasado 3 de agosto se vino abajo un edificio de 20 viviendas en el número 7 de la calle Duquesa de Tamames y el 18 de agosto otro similar en el número 1 de la calle Amalia. Casualmente ambos inmuebles habían pasado con éxito la Inspección Técnica de Edificios (ITE) recientemente.

Después de los sucesos los medios informativos culpabilizaban rápidamente a los técnicos que habían firmado esas ITE y no se habían percatado de los problemas estructurales. Estas afirmaciones se realizaban apresuradamente ante el temor a que los seguros de las viviendas no se hicieran cargo de nada, algo que posteriormente no ha pasado.

Como empresa con técnicos capacitados para realizar este tipo de informes nos gustaría arrojar algo de luz sobre este asunto. Debemos recordar que las inspecciones son estrictamente visuales, por lo que no cabe la posibilidad de culpabilizar al técnico inspector si se demuestra que las visitas se realizaron correctamente. Apoyándonos en la normativa que más conocemos (aunque similar en todas las Comunidades Autónomas) transcribimos parte del párrafo 2 del artículo 4 del Decreto 241/2012 de 21 de noviembre, por el que se regula la Inspección Técnica de Edificios en el País Vasco (modificado por el Decreto 80/2014 de 20 de mayo de 2014):

"La ITE comprenderá una inspección visual de la estructura, fachada y cubierta, y las redes comunes de saneamiento y abastecimiento, con el fin de conocer sus características constructivas, su estado y las patologías que puedan afectar al edificio. Además, incluirá una toma de datos de la envolvente del edificio, e instalaciones al objeto de certificar la eficiencia energética del edificio, e informar sobre las condiciones básicas de accesibilidad universal y no discriminación de las personas con discapacidad para el acceso y utilización del edificio, de acuerdo con la normativa vigente, estableciendo si el edificio es susceptible o no de realizar ajustes razonables para satisfacerlas."

Es por ello que muchos Colegios Profesionales ya han alzado la voz para pedir un protocolo claro para la redacción de las ITE, con más medios técnicos, de manera similar al que se lleva a cabo para la ITV de un automóvil, por ejemplo. No podemos exigir responsabilidades a una persona que sólo dispone de sus cinco sentidos y su experiencia profesional para detectar anomalías en un edificio a 10 años vista (el período de validez de una ITE actualmente). Ahora toca a la Administración valorar cómo se puede asumir el sobrecoste que supondrían unas pruebas más exhaustivas pero más fiables (financiación, subvenciones,…).

Debemos tener claro que los primeros responsables de la salud de un edificio deben ser sus ocupantes y que todo tiene una vida útil y se deteriora con el tiempo. Los propietarios de un inmueble conocen a la perfección todos sus rincones y deben echar mano de los profesionales necesarios ante cualquier problema ¡para eso estamos!